ORIENTACIONES HACIA EL TRABAJO
Bibliografía: Trabajo y Sociedad de Tony Watson
Mediante el concepto de la orientación al trabajo se intenta averiguar el significado que tiene para las personas el trabajo dependiendo del tipo de satisfacciones que obtienen en su labor. Se hace un recorrido de los diferentes análisis sociológicos teniendo como base estudios a los trabajadores manuales. El concepto de orientación hacia el trabajo se refiere al significado que dan los individuos a su trabajo y que les predispone a pensar y actuar de una manera particular en relación con su trabajo. En otras palabras es saber como consideran su trabajo. A partir de esto se da la distinción fundamental entre las satisfacciones intrínsecas y las extrínsecas, dos formas opuestas en como están orientadas las personas hacia su trabajo.
La satisfacción intrínseca tiene un significado expresivo para la persona, se manifiesta cuando esta considera su trabajo como una experiencia enriquecedora, que le ofrece desafíos y se siente desarrollada y realizada en su labor.
La satisfacción extrínseca tiene un significado instrumental para la persona, se manifiesta en que el trabajo no ofrece ningún valor por si mismo, se convierte en un medio para un fin determinado, y la satisfacción personal la busca fuera del trabajo.
Para los sociólogos industriales esta división tajante entre estas dos posiciones es simplificar en demasía y, por tanto, no real. En sus análisis combinan estas dos inclinaciones básicas.
Cabe destacar que gran parte de los estudios sobre el comportamiento en el trabajo se ha derivado en una preocupación por los trabajadores manuales. Tal vez sea por considerar a este grupo como particularmente problemático, ya sea por el interés de los directores de empresas interesados en cualquier idea que les pueda dar una visión de las motivaciones y actividades de las personas cuyos esfuerzos deben dirigir o porque a nivel socio-político existe una especial preocupación por la clase obrera: su felicidad, aspiraciones y comodidad. Esta preocupación ha originado perspectivas teóricas de la relación entre el trabajo y el individuo. Un recorrido por estas perspectivas podemos hablar de un pensamiento tradicional que se basa en las necesidades de los trabajadores, para la gestión científicas sería las necesidades económicas y para la tradición de las relaciones humanas las necesidades sociales. Pero esto da un giro significativo con el enfoque de las “implicaciones tecnológicas”. Según este enfoque el uso de la tecnología determinará en gran medida el modo de organización de los trabajos y esto tendrá una gran influencia en las actitudes y el comportamiento de los trabajadores.
Según investigadores de este enfoque, como Blauner o Woodward, sostienen que las relaciones sociales entre trabajadores y su propensión al conflicto con la dirección dependen en gran medida del tipo de tecnología empleada en el trabajo. Para entender esto se hace una comparativa entre el uso de tecnología artesanal y el de una cadena de montaje. Por ejemplo, un impresor artesanal estaría muy ligado a sus compañeros, que se conocen desde jóvenes, a través del grupo artesanal por la propia naturaleza de del trabajo que hace depender el grupo de las habilidades de cada uno dando así pie a libertad para la interacción. En cambio en una cadena de montaje los trabajadores están distribuidos en relación a la máquina, significará que son menos libres para interactuar con otros. Estas diferencias afectan a las satisfacciones sociales que se derivan del trabajo. Mientras que la artesanal es interesante y gratificante, la de la cadena de montaje es aburrida y frustrante. Todo ello lleva a actuar de diferentes maneras entre los dos grupos.
Aunque para otros investigadores, sin despreciar la influencia que puede ejercer la tecnología, cuestionan seriamente la relación causal entre la aplicación de la tecnología y las actitudes y comportamiento de los trabajadores. Se basan en estudios realizados en trabajos con tecnología similar que dan comportamientos y actitudes diferentes. Como por ejemplo, el número de huelgas diferentes llevadas a cabo entre dos empresas automovilísticas. Donde se demostró que los cambios en los conflictos y en el comportamiento interpersonal en general se producían con un cambio de política y el personal de dirección, no cambiando la tecnología. Estos estudios llevados a cabo en los años sesenta del siglo pasado introdujeron por primera vez el concepto de “orientación hacia el trabajo”. Así en el estudio de una empresa automovilística de Luton se vio que los trabajadores no parecían obtener satisfacciones intrínsecas o sociales, sin embargo se daba la paradoja que no expresaban insatisfacción con su trabajo. La paradoja se explicaba en que los trabajadores consideraban el trabajo, con todas las limitaciones que comportaba, como un medio para mantener un nivel relativamente bueno de vida. Se decía que los trabajadores mantenían una orientación instrumental del trabajo. Por tanto habría que tener en cuenta los motivos, intereses y actitudes extralaborables de los trabajadores, más que a la tecnología empleada. Así se habla de una gran variedad de significados que puede tener el trabajo para los trabajadores industriales.
A partir de ahí, investigadores como Goldthorpe y lockwood proponen una serie de principios de orientaciones posibles hacia el trabajo. Estas son:
• Instrumental. Tiene un significado de ser un medio para un fin determinado, por ejemplo conseguir ingresos, con una implicación con la organización calculada y una implicación propia débil, donde el trabajo no es de un interés principal en la vida y sus relaciones laborales están separadas de las extralaborables.
• Burocrática. Tiene un significado de servicio a una organización a cambio de un progreso en la carrera, su implicación con la organización tiene elementos morales de obligación, su implicación propia es por la identidad social y por las perspectivas que obtiene y no tiene claramente separadas su identidad laboral con el estatus social que le confiere la actividad.
• Solidaria. Su significado es económico pero limitado por lealtades de grupo ya sea colegas del trabajo o a la empresa, su implicación con la organización es moral “alienante, con sus compañeros o su patrón. La relación laboral y extralaboral están relacionadas estrechamente participando en asociaciones formales o informales relacionadas con el trabajo.
Las críticas a este análisis es por hacer demasiado hincapié en los factores que influyen en el primer empleo, no teniendo en cuenta que los trabajadores son susceptibles de cambiar de trabajo, ya sea por factores internos o externos. Por tanto otros sociólogos sugieren que hay que tener en cuenta las condiciones estructurales que operan en las orientaciones pero que estas no tienen porque ser invariables, sino también dinámicas.
